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Consumir CBD en la vía pública

¿Puedo consumir aceite de cannabidiol con mi vapeador en la calle? Sí. ¿Me multará la policía si lo hago? Es posible.

CBD en la calle

La comercialización del Cannabis Sativa L.  y, en especial, el uso de productos a base de Cannabidiol (CBD) para el tratamiento de diferentes enfermedades, trae consigo la formulación de algunas preguntas respecto a la legalidad de su consumo en la vía pública.


En este contexto, el artículo 36.16 de la conocida en algunos ámbitos como Ley de protección ciudadana (o ley mordaza en otros) considera una infracción grave :

“el consumo o tenencia ilícitos de de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas, aunque no estuvieran destinadas al tráfico, en lugares, vías, establecimientos públicos o transportes colectivos, así como el abandono de los instrumentos u otros efectos empleados para ello en los citados lugares.”

Artículo 36.16. LEY ORGÁNICA DE PROTECCIÓN DE LA SEGURIDAD CIUDADANA TRAS LA APROBACIÓN DE LAS LEYES ORGÁNICAS 1/2015 Y 4/2015, DE 30 DE MARZO

De una primera lectura podríamos entender que el consumo de cannabis en un parque o vía pública sería sancionable, pero ello no es así. El cannabis medicinal o los productos a base de CBD no entran dentro del ámbito objetivo descrito en el anterior precepto. Y usted se preguntará: ¿Por qué?

La legislación internacional vigente

Lo primero que debemos tener en consideración es que este artículo es lo que se conoce como una ley en blanco, es decir, una norma incompleta, y para cuya aplicación es necesario acudir a otras leyes que la desarrollen. Así, para saber qué cosas son drogas tóxicas, estupefacciones o sustancias psicotrópicas debemos acudir a la normativa internacional que lo regula, esto es, la Convención única sobre estupefacientes, firmada el 30 de marzo de 1961 en Nueva York.

En dicha norma, los Anexos I y IV incluyen en la lista de sustancia prohibidas al cannabis, de tal suerte que el consumo y comercialización de aquel quedará prohibido, con las salvedades que se establecen en el articulado de la norma. Sin embargo, cuando hacemos referencia a un producto sin Tetrahidrocannabinol (THC) o con una proporción de aquel inferior al 0.2% las cosas cambian. Tal y como ha quedado ampliamente demostrado, el THC es el elemento psicoactivo por antonomasia del cánnabis, pero es posible cultivar cánnabis sin que en el mismo se de este elemento. Así, con un bajo nivel de THC o inexistencia del mismo, y una preponderancia del CBD, podemos obtener un producto que no entra en las listas mencionadas.

La Organización Mundial de la Salud ya se ha pronunciado al respecto, a través de su comité de expertos en Farmacodependencia, alegando que se debía retirar el cannabis de la Lista IV de la Convención de 1961, para impulsar así su uso medicinal y terapéutico, puesto que no tiene propiedades psicoactivas ni puede provocar adicción o efectos perjudiciales significativos, además de haber demostrado su eficacia en el tratamiento de ciertas patologías. Por ello, la Organización Mundial de la Salud propone que los preparados que contengan CBD y no más de un 0,2% de THC (principio psicoactivo) estén exentos de la fiscalización internacional.

Volviendo al marco de regulación nacional, el Tribunal Supremo, en su Acuerdo del Pleno de la Sala 2ª de 19 de octubre de 2001 configuró, entre otros aspectos, qué cantidades han de ser consideradas como “dosis mínima psicoactiva”, de tal forma que, cualquier cantidad de sustancia por debajo de la misma se considerará incapaz de producir cambios perjudiciales en el cuerpo humano y, por lo tanto, quedará fuera de la fiscalización. Así las cosas, si el cannabis no tiene suficiente “dosis psicoactiva”, esto es, suficiente cantidad de THC, no podrá ser fiscalizada, ni en la vía penal ni en la administrativa, puesto que queda totalmente fuera del ámbito regulado: No es una droga tóxica, no es un estupefaciente y no es una  sustancia psicotrópica.            

Por lo tanto, bajo el amparo de la regulación europea, el consumo de productos a base de CBD, en los que un informe toxicológico no muestre presencia de THC, o aquella sea inferior al 0.2%, no será fiscalizado por ninguna norma de aplicación en nuestro país.

El consumo en la calle

¿Puedo consumir aceite de cannabidiol con mi vapeador en la calle? Sí. ¿Me multará la policía si lo hago? Es posible.

Las respuestas a estas últimas preguntas parece que no tienen ningún sentido, pero vamos a resolverlas con calma. La legislación que hemos citado es muy concreta, y su análisis nos obliga a estar en la vanguardia del conocimiento de la materia. No obstante, es posible que algunos miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado no sean especialistas en la materia. Por lo tanto, si usted porta un “botecito” con la imagen de una flor de cannabis, ellos podrían asumir que está consumiendo un producto ilegal, cuando no es así.

En caso de que aquello le suceda, lo más recomendable es que, con calma, le explique al agente qué sustancia posee y cómo aquella es totalmente apta para el consumo, para tratar una dolencia determinada que usted padezca, puesto que no contiene el elemento psicoactivo THC.

No discuta con el agente, pues está intentando hacer su trabajo, aunque, por desgracia, esté equivocado. Él solo quiere cumplir la ley, servir y proteger a los ciudadanos. No debemos preocuparnos. A pesar de que el agente nos proponga para sanción, en el momento en el que solicitemos el análisis del producto incautado, se corroborará que no contiene ninguna clase de elemento psicoactivo y la misma será retirada.

De esta forma, el amparo que nos da la regulación internacional permite el consumo de medicamentos a base de CBD, tanto en nuestros domicilios como en la vía pública, no debiendo soportar ningún tipo de sanción en la medida en la que no se está vulnerando ninguna normativa ni atacando los derechos de terceros.

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